TERRANOVA

Noticia aparecida en LA NACION
Al agua perro... salvavidas
En Mar del Plata, una jauría de héroes
va al rescate
La vida de los perros terranova de la
Escuela Argentina Canina de Salvamento Acuático
(Eacsa) no sólo se trata de posar para los paparazzi
y dar besos a las admiradoras de poca ropa que pululan
por las playas. Este verano, en Mar del Plata, tres
perros están trabajando como animales: Noha,
Ayké y Amaxi, que –en equipo con un guardavidas
humano– realizan salvamentos de nadadores en desgracia.
Noha es una hembra de 5 años, madre
de Ayké y Amaxi. El lugar de trabajo del trío
virtuoso es el balneario San Mitchel, en la zona de
La Perla. En lo que va de diciembre y enero últimos
participaron en ocho salvamentos. El año último
intervinieron en un total de 20, y solamente Noha tiene
alrededor de 40 en su haber. Porque es la más
veterana: está en el oficio desde hace cuatro
años.
Su función es colaborar con los
guardavidas, con un título levemente inferior,
el de salvavidas. Entran al agua con él y, una
vez que el guardavidas estabilizó a la víctima,
reciben una cuerda para atar a su arnés o sujetar
entre sus dientes. A una orden de su compañero,
empiezan a tirar hacia fuera y los remolcan hasta la
orilla. Con su fuerza alivian el trabajo del guardavidas,
que puede concentrarse más en el cuidado de la
víctima y no tanto en luchar para salir del mar.
Tan grande es su fervor, que una vez Ayké
cortó con los dientes la soga que lo sujetaba
a la casilla de los guardavidas y le puso el pecho a
importantes olas para ayudar a rescatar a una víctima.
Estaba atado porque el mar ese día era demasiado
peligroso para él. Pero gracias a su afán,
y tras quince minutos de nado, lograron sacar a una
señora con vida. Al final, aplausos.
Un día en la vida de...
En una jornada normal, los perros se levantan
alrededor de las 6.30. Rubén Schamberger los
suelta para que se recreen y selecciona a los cachorros
que van a entrenar ese día. Porque, además
de las tres estrellas dignas de Baywatch –que
se turnan para hacer la guardia en la playa–,
otros cinco terranovas están en la etapa inicial
del entrenamiento, aprendiendo a flotar y pasar las
olas, para perderle miedo al mar y disfrutar de su actividad
en el agua.
A eso de las 7.30 se acaba la diversión,
y el equipo seleccionado se prepara para ir al trabajo.
Primero dan un paseo por la plaza para marcar su territorio.
Al llegar al puesto de guardia, ningún guardavidas
les niega una factura durante el mate matutino. Entre
las 9.30 y las 10.30, si las condiciones del mar son
apropiadas, suelen estar ya muy ansiosos por ir al agua.
Es el momento justo para hacer de dos a tres exhibiciones
de rescate, que forman parte de su entrenamiento y que
los bañistas disfrutan profundamente, igual que
los perros.
Según la temperatura, a las 13
o a las 14 se van a casa. Se los enjuaga con agua dulce
y se acuestan a dormir una merecida siesta, hasta las
16 o 17. A esa hora se abre la peluquería: se
los cepilla y desenreda, y se preparan así para
la actividad social y las conquistas callejeras.
Una vez listos, entre mucho jolgorio,
algunos de ellos suben a la camioneta para ir a la peatonal
San Martín, donde se realiza a diario la promoción
de Eacsa (www.eacsa.org.ar). A las 21, el grupo es relevado
por otro, que llega caminando unas 15 cuadras. Los primeros
van a casa a comer, jugar y dormir. Los recién
llegados se quedan con la familia y entrenadores hasta
las 23, hora en que todos se despiden de la gente y
se van a descansar.
Pasar el invierno
Durante los dos meses que siguen a la
temporada, los perros hacen exclusivamente... fiaca.
Descansan para aumentar algunos kilos perdidos durante
sus actividades de verano, y retoman su entrenamiento
de obediencia y preparación física en
arena. También se les realiza un chequeo general,
a cargo de Luis Facca, el veterinario de la asociación,
que también supervisa la dieta y el crecimiento.
Viven todos juntos en un canil en forma
de L, de 120 metros cuadrados, techado y cubierto con
una enredadera. Rubén Schamberger y Carmen Wertmüller
se ocupan de alimentar y consentir a los atletas durante
todo el año.
María Paula Zacharías de
La
nación
Acá los cachorros en venta |